El Sobretodo Azul

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El Sobretodo Azul

Por: C.S.O.

…Y pensar que el pasado tiene todos mis sueños perdidos, todas las ideas olvidadas, las consume la oscuridad del olvido, las carcome el llamado insistente de mi mente. Fue un adiós silencioso, una despedida sin trenes ni pañuelo, pero con el óxido persistente que impregna el perfume del pasado.

Tras el cristal del vehículo he visto miseria y riqueza. En el recuerdo de mis viajes, ríos de luces transforman mi espacio de vida en venas y arterias que se desangran en un mar oscuro, tan oscuro como la nada. Siempre me parecieron las calles ríos que desembocaban la vida en un gran mar que son las Avenidas infectadas de ruidosos latidos. Cada cosa te golpea la espalda para enseñarte cómo es la vida.

La mansión al fondo, perdida entre la floresta de pinos, aromos y laberintos de ligustrina. Se escuchan risas, música, también plegarias de crepúsculo, que arañan los ladrillos desnudos que en carne roja muestran la vergüenza del tiempo. Antes de emborracharme bailo, canto y declamo mi poesía sosa que solo a mí me sigue hiriendo. El humo del buen tabaco se pierde en un rio de niebla barata. No puedo evitar con ello la indolencia de mi pasado lleno de errores. Una copa cae, risas, gritos, gritos histéricos disfrazados de alegría pidiendo ayuda.

Abrazos, fríos abrazos, cuerpos ardientes que te rozan. Perfume barato que envuelve la fragancia verdadera del deseo. La tarde se ha ido, la noche envuelve la vida. Hago el amor a la sombra de la luz de un ventanal, luego desaparece la chica de los senos duros detrás de las cortinas, la sigo, la busco, encuentro otros cuerpos, azotan mi rostro finos látigos que explotan de los cráneos mojados. No está, no aparece. Veo sexo, yo hice el amor…Quería hacer el amor para saber qué se siente.

Todo da vueltas, no quiero vaciar mi copa. ¡ Y no porque falte licor…! Porque es de lo que más hay. Es quizás porque falte vida…Esa es la que se acaba, esa es la que transpira por las paredes como gotas de lluvia en el cristal. Permanezco sentado, “Qué inutilidad es la espera”…Decido deambular, el reloj gira con burla grotesca. No lo miro, hago como los demás, abrazo, beso. Alguien recita vestido de bufón, llueven serpentinas, una hermosa mujer desnuda de carnes blancas es llevada en andas por un montón de hombres. Gritos, risas. En un rincón unos ancianos bailan un tango, la mujer está pintada como un payaso, me mira con lujuria, luego llora en el hombro de él.

Camino por pasillos oscuros, la carne de los cuerpos está cansada, el sudor empaña las sedas. En una habitación bajo una luz amarillenta escribe un hombre sobre miles de hojas desgastadas, apenas me mira, sigue escribiendo, su rostro es cadavérico y triste. En otra habitación un padre se prepara para ir a trabajar, son dos camas, en una duermen como cuatro menores en la otra su esposa y un bebé. La besa, no me pone atención, reparo en sus ojos rojos cansados, en su pelo grasoso, en su barba incipiente. Toma un pequeño bolso, supongo su merienda, y sale…Lo sigo por los pasillos, trato de alcanzarlo pero se diluye entre los rincones del pasillo. Por mi lado pasa la mujer de carnes blancas…No va desnuda, lleva una mortaja púrpura, me sonríe, quiere que la siga, pero al intentarlo una pareja de jóvenes enamorados me choca y vota mi copa. Me dan sus disculpas y siguen corriendo. Puedo adivinar quién es el joven, lo saco de mi mente inyectándolo en los miles de cristales rotos.

La Fiesta se acaba, por todos los rincones entra el hedor del amanecer. Voy en busca de una nueva copa, el licor no se acaba. Muchos duermen donde pueden, en el suelo, en sillas, amontonados en sillones. Otros siguen en el sexo, en rincones desnudos de oscuridad. Un poeta sigue declamando su poesía con un viejo saco y desnudo de la cintura hacía abajo. Sus ojos negros de pintura como llanto de prostituta.

Tomo una botella, una copa y salgo a esperar el odioso amanecer. Tengo que sortear sillas esparramadas, ahora vacías. Todo yace en el suelo, ahora todo es desperdicio, ceniceros llenos, botellas vacías, copas quebradas. Mi Sobretodo azul me espera en el perchero como rogando para ser mi piel. Me lo pongo y subo las solapas como siempre quise.

Ya afuera diviso mi lugar, no es muy lejos, allá está un escaño bajo el árbol. Apuro el paso, no quiero que amanezca, no quiero encontrarme nuevamente caminando con el sol en mi espalda. Siempre he odiado el amanecer.

No quiero ver gente, no quiero ver más personas, siempre me han tapado la vista para ver las flores, el mar, los ríos, la bella vegetación que se subyuga. No quiero ver las sirvientas en busca del pan, con sus bolsas tejidas de lana. No quiero ver la anciana que me mire con perdón, ni al acaudalado paseando su perro.

Allí está el escaño bajo el árbol, subo la solapa de mi abrigo y me encamino. Me siento, saco un cigarro, todo es perfecto, no se ve nadie bajo la garuga. Lleno mi copa de vino mientras el odioso amanecer comienza a aclarar su plomizo frío manto.

Nunca los quise, nunca me gustaron los amaneceres porque eran como si siempre llamaran a la cordura, al trabajo, a las obligaciones. Jamás pensé que se cumpliría mi sueño: “Mi Sobretodo azul, solapas levantadas, vino, cigarros, un escaño, el árbol y un odioso amanecer que ya no me puede pedir NADA.

Veo que en el libro de mi vida faltan hojas, han sido arrancadas. ¿Dónde están…? No lo sé…. ¿Por qué me las sacaron…Quién lo hizo…? Escucho voces…No las quiero escuchar…Tal vez ya se han levantado de sus lechos los nobles, los austeros, los hidalgos, los hijos de Dios. ¿O son los muertos que lloran, gimen y rechinan dientes… No me importa, soy feliz por primera vez en mi vida, tal vez porque por fin sepa que mi tiempo de espera es ínfimo. Son sólo segundos, minutos quizás. Tengo mi abrigo, mi cigarro, mi copa de vino… ¡Qué más puedo pedir!

Prendo un cigarro más…Sé que no llegaré con él al final. Acabo mi vino y boto la copa, sé que el cigarro acabará su vida entre mis dedos, quemará mi carne…Ya no lo sentiré…Tal vez ya me he ido…. ¡Por fin…Tal vez ya me he ido…! Se ha ido el frio….Ya no hay amanecer…Quizás lo odiaba porque siempre traía vida…Ya no lo odio….

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