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Un hogar para Paulita

Paulita era una niña que vendía flores por las calles, cierta tarde, rendida por las largas horas, transitando por distintos lugares se quedó dormida en un banco. Entre sueños se vió a sí misma con un bello vestido y una casa donde se respiraba el calor de un verdadero hogar. Gente que iba y venía inmersa en los preparativos para la cena de navidad. Paulita reía, mientras se abrazaba a una señora que ella llamaba "mamá". Cuando despertó vió el rostro de una mujer que la llamaba ...

- Pobre niñita, te has quedado dormida, ven a mi casa que te prepararé algo de comida -

Paulita tenía mucha hambre, pues no había probado bocado alguno, recordó su sueño y sus ojos de pronto se llenaron de lágrimas, al comprender su triste realidad. La mujer, enternecida y sin preguntar nada, la abrazó y la niña se aferró a ella. Hacía tanto tiempo que nadie la abrazaba, desde la muerte de su papá ya nadie lo hacía.

Cuando llegó a esa casa, comprendió que era igual a aquella de sus sueños y hasta las personas que vivían en ella parecía que las conocía de antes. Todos la trataron con especial afecto, la mujer le dió una taza de leche, para la niña era la leche más exquisita que había probado en su vida. Luego le sirvió pan con dulce. ¡Cuánto tiempo que nadie se preocupaba por ella! ¡Cómo quisiera tener una familia así!

Las dos niñas de la casa invitaron a Paulita a poner los adornos en el árbolito, luego, una de las niñas trajo una muñeca y unos zapatitos para Paulita. Esta jamás se sintió tan felíz como este día. Antes de marcharse, la pequeña saludó a cada uno de ellos. Cuando estaba a punto de abrir la puerta para irse, sintió unas suaves manos que entornaron la puerta, impidiendo que la niña se vaya.

- ¿Quieres quedarte a vivir con nosotros, digo, te gustaría?

La mujer contempló a Paulita, esperando una respuesta. Es entonces cuando la niña se abrazó a ella, como no deseando soltarla más. No hacía falta palabra alguna, en ese abrazo estaba la respuesta. Al fín Paulita tendría un hogar, que la harían olvidarse de tantos años de miseria y abandono. Esta sería la navidad más maravillosa de su vida.

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