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La pesadilla de Julieta (Parte 1)

¡¡¡Basta quiero terminar con esto!!

22 de febrero

Ya son las 4 de la mañana y todavía no termina la pelea.

Mi madre volvió a usar las hojas de mi diario como proyectil, solo me quedo esa frase, aun sigo pidiendo lo mismo.

No puedo dejar de llorar, siento un profundo dolor en el corazón, lloro tanto que las lagrimas ya me arden, estoy muy triste, no aguanto mas.

Acaban de terminar de pelear, ya son las 5am, ahora viene la peor parte para mi, cuando mi mama ,por el odio que le tiene, obliga a mi papa a dormir en mi cama, sigue el sufrimiento.

23 de febrero

Hoy desperté con el cuerpo dolorido y el alma destrozada, no se que me duele mas.

Hoy al despertarme, en la mesa de luz que esta al costado de mi cama, encuentro una carta de parte de mi padre que me dejo destrozada.


Que lindas noches que tuvimos, hermosa, estuviste excelente, ¡Te amo! Julieta, sos la mujer de mi vida.

Adoro las noche de sexo que hemos estado teniendo, espero que se sigan repitiendo, que tu madre se siga enojando con migo y que vos lo mantengas en secreto porque sino voy a tener que hacer lo que te dije y no nos gustaría a ninguno de los 2.

Con amor y Calentura

Jorge (tu padre)

 
Esta carta demuestra todo lo que sucede las noches que mis padres se pelean, pero mi madre no quiere ver la realidad, ya se la mostré y lo que me dijo fue una monstruosidad “es tu culpa”, “vos lo provocaste, por la forma en la que te vistes”, “no me arruines esta oportunidad de reanimar nuestra relación”. ¿Mi culpa? ¿Lo provoque? ¿Por qué me dice eso?. Pensé que podía confiar en ella, pero ahora se que no tengo a nadie.

Ahora tengo que ir a la escuela, otro lugar inútil y solitario, desearía que no existiera, no tengo a mis padres pero…….

Ya llegue de la escuela y todo sucedió como lo había imaginado, en ese lugar no te hacen daño físico, te hacen el peor daño de todos, el mental, y te lo hacen a través de la indiferencia y del odio oculto, detesto ese lugar.

Ya llego la noche y hasta ahora no se están peleando, posiblemente me salve esta vez.

Ya paso un hora y sigo escuchando los ruidos, no de pelea sino de sexo, escucho lo gemidos de mi madre. Cada gemido es una lagrima que cae en la hoja, mañana quiero ver cuantas cayeron, aunque sea esta vez me salve de lo peor.

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