El pirata oscuro (Parte 2), relatos, relatos cortos, poemas, poesias, relatos breves, microrrelatos, chistes, refranes, historias, anecdotas, frases, citas, piropos,cuentos piratas

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El pirata oscuro (Parte 2)

     El capitán Paik dio orden de ir a isla ballena,  isla hermana de isla tortuga llena de piratas, bucaneros y filibusteros y el mejor sitio para vender joyas y objetos robados.  Habia una pequeña fundición así que les resultaba fácil separar oro y plata que fundian y convertian en lingotes la mayoria de los cuales se quedaban en la isla pues casi todos los piratas lo cambiaban por dinero o se quedaban con el oro y lo guardaban en el banco de la isla.

     Había un gran respeto entre piratas y nadie osaria robar ese banco asi que era el banco mas seguro donde dejar las ganancias. El capitán Paik dio dos dias libres a su tripulación mientras transforma el botin en dinero. El último golpe habia sido muy productivo.  Salieron 30 lingotes de oro y 50 de plata...buen botin para lo poco que habian tardado en hacerse con él.

     El capitán storm le observaba desde lejos. Siempre había sentido una profunda envidia de sus éxitos. Anhelaba su fama y sobretodo su pericia.  Sus tres últimos golpes además de sangrientos y de mermar en un tercio su tripulación, apenas si le habian granjeado beneficios. El capitán Paik salió escoltado por sus 4 hombres de confianza y de la fundición fue directo al banco. Y depositó el dinero, john sabia lo que Paik queria, siempre los mismos porcentajes para cada miembro de su tripulación y John se los sabia...tenia la lista de tripulantes...de todos los piratas que atracaban en isla balllena Paik era el mas honesto con sus hombres.

     Storm se fue a las tabernas del puerto con su lugarteniente, tenian que contratar a unos 30 hombres para su tripulacion. Y cogieron a bucaneros y filibusteros sin experiencia en galeones piratas...le daba igual serian carne de cañón en su proximo asalto. La mitad de ellos no sobre vivirían al primer abordaje. Tampoco le importaba mucho. Mientras mataran a unos cuantos antes de irse al otro barrio.

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