Desilusionada, relatos, relatos cortos, poemas, poesias, relatos breves, microrrelatos, chistes, refranes, historias, anecdotas, frases, citas, piropos

www.relatos-cortos.es 

  • Tamaño del texto

Desilusionada

Ines, contemplaba los cuadros de la pared. Se los sabía de memoria pero ese día se quedo sentada con la luz a media de su mesa camilla, su cenicero, su tabaco, y toda la paciencia del mundo para reflexionar con sus cuadros.

Estaba en primera linea su abuela Micaela, la matriarca de toda la familia, con su potente peinado con sus rizos que se le caía a un lado, su traje negro( ella siempre de negro), con la mirada desafiante. Su abuela siempre había sido de carácter(le contaba su madre), al lado su tío Santiago, cómo los de su época trajeado con bigote negro y con el sobrero en la mano. A continuación su madre Esperanza, bella bellisima, con una mirada de melancolía (pensaba Ines). Con su traje de volantes, y su melena negra. Recogida en un moño.

Una vez mas volvió a sus cuadros, y entonces se dio cuenta que todo tenía un significado, el dejarles en testamento la casa y sobre todo los cuadros. Su abuela había dejado escrito que los cuadros no lo tocarán, que se quedara siempre en el mismo sitio. Ines, sin pensarlo descolgó el cuadro de su abuela, ya estaba cansada de verla todo los días. Se sentó en su sillón, con el cuadro y sin titubeo le dio la vuelta para sacar la foto.

Al sacar la foto del cuadro, vio pegada una carta. No sabía que hacer, pero la curiosidad era muy grande. Así que se dispuso abrirla, olía a viejo, era normal, llevaría allí guardada muchos años, con un poco de miedo abrió el sobre y se dispuso a leerla.

Para mi nieta Ines (era el comienzo de la carta). Se que me has visto siempre muy desafiante y sería en tu niñez. Pero va siendo hora que  sepas mi historia.

Me enamoré a los 18 años, de un  hombre pobre, pero mis padres no me dejaron casarme con él. Me sacarón del pueblo y me llevarón a la Ciudad para no verlo, pero yo nunca lo pude olvidar.-Me obligaron a casarme con un  hacendado de dinero, pero no de amor. Nunca fui feliz, hasta que un día me encontré con el pasado, y sin darnos cuenta nos fuimos a un hostal a charlar, y la charla nos condujo a la pasión.El mejor de mi vida, y no me importo estar casada. Sabiamos que nuestro destino no tenia futuro. A los dos meses me día cuenta que estaba embarazada, y sabía que no era de mi esposo. Todo el mundo en la familia feliz, por el acontecimiento, pero yo no era feliz, tenia que ocultar a tu madre que su padre no era el que ella creía.

Pasaron los años, y la vida seguía su ritmo.Tu madre se caso, con un buen hombre y fue feliz. Pero nunca le pude decir la verdad. Así que ahora ya sabes que la herencia que te he legado, lleva el nombre del que fue el gran amor de mi vida. Sebastian Lujan. Y quiero que me perdones por llevarme a la tumba toda esta historia.

Desilusionada.


AliciaG.

¡Deja algún comentario! 

Artículos relacionados